
María del Carmen Abascal Martín, conocida en todo el país como Maricarmen, falleció la noche de este miércoles a los 87 años en el hospital Gregorio Marañón de Madrid. La noticia la dio a conocer el Sindicato de Inquilinas de Madrid. Las fuentes consultadas no detallan las causas médicas del fallecimiento.
Abascal ingresó en el centro hospitalario el 23 de septiembre. Ese día la Policía Nacional se abrió paso entre decenas de activistas que trataban de frenar el desahucio y ella salió en camilla del piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda. Sus padres se habían mudado allí en 1956 y ella heredó el contrato por subrogación en 2005. Con el tiempo, el acuerdo posterior para que regresara a su casa llegó, en palabras del sindicato, «demasiado tarde».
Un conflicto de ocho años.
Todo comenzó en 2018, cuando los propietarios originales vendieron el edificio a Renta Corporación, que lo traspasó a Urbagestión. Pocos meses después, la nueva propietaria le comunicó una subida del alquiler y le exigió acreditar una discapacidad del 65% para mantener la subrogación. En 2020 llegó la demanda de desahucio. Una jueza dio la razón a Abascal en 2022, pero la Audiencia Provincial de Madrid ordenó su salida y el Tribunal Supremo lo ratificó en 2023. Cuando los avisos se volvieron inminentes, ella dejó clara su postura: «Si me van a cortar el cuello, será luchando».
Dos semanas que sacudieron el país. El 26 de septiembre decenas de miles de personas marcharon por Madrid y la protesta terminó en una acampada en la Puerta del Sol. Dos días después, Urbagestión dio marcha atrás y pactó con la abogada de Abascal, con la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo como mediadora, que regresara al piso. El alquiler no superaría el 30% de sus ingresos netos y el contrato duraría ocho años.
Origen de una huelga general y un adelanto electoral
El 29 de septiembre el Gobierno aprobó dos decretos, uno de ellos con medidas como prohibir los desahucios hasta 2030, conocidos como «decreto Maricarmen». El 2 de octubre PP, Vox y Junts los tumbaron en el Congreso. El presidente, Pedro Sánchez, convocó después elecciones anticipadas para el 29 de noviembre. Los sindicatos han anunciado además una huelga general por la vivienda el 11 de noviembre.
El Sindicato de Inquilinas habló de «una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante» y señaló que los acontecimientos desatados suponen un antes y un después en el país. También recordó la petición de Abascal a quienes la acompañaron: «Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro».
El colectivo Derecho al Techo fue más contundente: sostiene que «no ha muerto, la han matado». Lo atribuye a un sistema que, a su juicio, antepone el negocio y la propiedad a la dignidad de las personas. Citó además las advertencias de Naciones Unidas sobre el riesgo de los desalojos forzosos para las personas mayores. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Tenerife también lamentó la muerte. Derecho al Techo guardará un minuto de silencio en su asamblea de este jueves, a las 19:30, en los salones sindicales de Primero de Mayo, en Canarias. Tras conocerse el fallecimiento, cientos de personas marcharon hacia el Congreso de los Diputados.



