
El movimiento por la vivienda saldrá a las calles este mes de junio en diferentes ciudades andaluzas. La primera movilización será en Sevilla este 19 de junio. Málaga, donde el valor tasado de la vivienda libre subió un 94% entre 2016 y 2026, se movilizará el próximo 27 de junio, bajo el lema “ni alquileres por las nubes ni salarios por los suelos: hacia una huelga general por la vivienda”. Ese mismo día también lo hará Cádiz y La Línea. En La Tacita de Plata, el Sindicato de Inquilinas denuncia que el alquiler de temporada y los precios desorbitados «asfixian la economía y la vida de los gaditanos», en una ciudad donde un 70% de los alquileres ofrecidos en internet son de temporada.
Por su parte, Málaga para Vivir plantea una movilización «contra un modelo que pretende convertir la ciudad en un parque de atracciones de la especulación y de la explotación» y llama a construir desde abajo «huelga general por la vivienda». En este sentido, una encuesta realizada por los sindicatos de vivienda en Cataluña ha desvelado que «ocho de cada 10 encuestados iría a una huelga general por la crisis habitacional».
En Sevilla, el 19 de junio
A la convocatoria de Sevilla, promovida por organizaciones vecinales y de vivienda, van a confluir las principales luchas y conflictos abiertos en la ciudad en torno a la problemática habitacional. Es el caso de los vecinos de las 102 viviendas en régimen de alquiler social en la Avenida Jiménez Becerril, subastadas a un fondo buitre después que el Ayuntamiento renunciara a su opción de compra preferente. Asimismo, convocan los vecinos de la calle Bordador Rodríguez Ojeda 7, donde el Ayuntamiento ha concedido licencia para la construcción en sus bajos de 9 alquileres turísticos con piscina, sin tener en cuenta la oposición de los residentes. Un caso muy similar a la de los bloques de Pinillos y a decenas más en el conjunto de la ciudad, donde los apartamentos turísticos se han duplicado desde que asumió el actual consistorio. También se suman los vecinos y artesanos de los Corralones de la calle Castellar, sometidos a un criminal acoso inmobiliario por la propiedad, que quiere convertir el edificio patrimonial en alojamientos turísticos, en un centro histórico que ha perdido 3.000 habitantes en los últimos diez años.
En todos estos casos coincide un mercado de la vivienda que solo funciona para los especuladores y que hace «invivible la ciudad» y un ayuntamiento que opera en convivencia con esto y que elude su obligación de vigilar por el derecho a la vivienda y hacer cumplir la función social de la propiedad. «Las políticas de vivienda del actual ayuntamiento y la escasa acción para atajar el problema de la vivienda turística han convertido Sevilla en una ciudad saturada, con un mercado de la vivienda disfuncional y progresivamente invivible» denuncian.
«Hoy por hoy, el problema de la vivienda no es solo cuestión de la generación más joven y de las clases sociales más desfavorecidas, se ha convertido, por la incapacidad política, en un problema trasversal que afecta a sectores amplios de nuestra sociedad», denuncian los colectivos convocantes.
Entre las entidades convocantes se hayan colectivos vecinales como La Revuelta (Casco Antiguo Norte), Triana Norte, Haciendo Barrio (Macarena), Mi Barrio (Santa Justa), y movimientos sociales como Barrios Hartos, el PIVE Diamantino, Sevilla Para Vivir, Asamblea por la vivienda de Sevilla, Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Sevilla, Oficina de Okupación de Sevilla o la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía.