Luto en el rock hispano

Roberto Iniesta de Extremoduro y Javier Martínez de Ilegales I Wikipedia

Con pocas horas de diferencia, han emprendido sus últimas giras dos poetas de la guitarra, Jorge Martínez, de Ilegales, y Roberto Iniesta, de Extremoduro. El mundo del rock está de luto. Muy diferentes en sus estilos, ambos sorprendieron por la confección de sus letras y composiciones.

Jorge llevaba tiempo luchando contra un agresivo cáncer de páncreas y Robe canceló en noviembre de 2024 sus conciertos por un tromboembolismo pulmonar. Ambos llevaban tiempo retirados de los escenarios pese a que sus seguidores seguían añorando sus canciones.

El universo musical del asturiano se encaminó hacia un peculiar punk surrealista con letras incisivas y mensajes provocadores: «Tengo un problema, un problema sexual, me gusta ver la televisión». Ilegales también ha cosechado críticas por el contenido misógino de algunas de sus composiciones como «Eres una puta». La obsesión por el sexo se proyectó en muchos de sus temas.

Jorge nació en el marco de una familia bien de Avilés y su punkismo no venía de barrios degradados y problemas sociales, sino más bien de un sentimiento de nihilismo irredente. Dejó Derecho para dedicarse profesionalmente a la música, gracias a un Víctor Manuel, que convenció a CBS para que lanzaran su primer trabajo que fue un éxito inmediato. Cierto es que en los inicios de los 80 con el ocaso del rock andaluz y el inicio de la Movida madrileña, el impacto de Ilegales estaba asegurado por la novedad y frescura de su arrogante y provocadora propuesta: «¡Nazis!, Simpáticos los nazis» («Heil Hitler»).

Jorge se defendió afirmando que no eran nazis, sino payasos: «la provocación funciona» llegó a declarar. Una canción «para molestar a los hippies. En su momento era una bomba el tema. Pero todo el mundo sabe que era de chiste«.

Aunque también desarrolló un alma social reivindicativo con los problemas de su tierra, Asturias, cuando enfrentó la reconversión social: «En la calle hay coches ardiendo, los parados se están divirtiendo, el norte está lleno de frío, y siempre llueve en domingo, la policía está en peligro, y siempre hay detenidos» (‘El norte está lleno de frío’)

Por su parte, Roberto Iniesta Ojea (Plasencia, Cáceres, 16 de mayo de 1962-9 de diciembre de 2025), conocido comúnmente como Robe, fue un extremeño universal que se destacó como músico, compositor, poeta y escritor, que ya es decir mucho, pero más bien podría ser un filósofo existencialista que en vez de textos académicos escribía canciones.

No es exagerado decir, que tras la desaparición de Triana, nadie como Robe abrió tanto los corazones y ensanchó las almas de millones de personas. Se nos ha ido, salvando las distancias, nuestro propio Bob Dylan.

Se le reconoce universalmente como uno de los pilares del rock en español y un artista genuino y singular, cuyas composiciones son parte esencial de la educación emocional de, al menos, dos generaciones.

Nació en Plasencia en una familia de escasos recursos. Su padre trabajaba como chapista y su madre era ama de casa. Contaba con una hermana menor llamada Ana.

Desde su infancia, Robe demostró su pasión por la música y la escritura, influenciado por bandas como Leño, Barón Rojo, Led Zeppelin, Pink Floyd y Bob Dylan.

Aprendió a tocar la guitarra de manera autodidacta y formaba parte de la orquesta en su escuela. A los doce años, ya se presentaba junto a la tuna local en sus giras por diferentes pueblos de Extremadura.

En su adolescencia, a los 17 años, dejó los estudios para trabajar con su padre. Durante ese tiempo, también tuvo un pequeño negocio ambulante de chucherías. A los veinte años, comenzó a crear sus primeras canciones y formó una banda llamada Dosis Letal, donde se encargaba de la guitarra, aunque todavía no cantaba. Este período fue el comienzo de su aventura musical.

Ese grupo no logró perdurar y Robe optó por iniciar un nuevo proyecto más personal y ambicioso, que nombró Extremoduro. Con este nuevo nombre, grabó su primera maqueta, «Rock transgresivo», en 1987. Esta maqueta fue bien recibida, lo que llevó a Robe a obtener un contrato con la discográfica Avispa, con la que relanzó el álbum en 1989, logrando ser disco de oro con 50.000 copias vendidas.

«Rock transgresivo» fue un huracán de aires nuevos para el rock hispano. Llegó en el momento justo. Leño acababa de desaparecer y Rosendo había lanzado su icónico «Loco por incordiar» dos años antes. Con «Rock Transgresivo» subió la marea y se lo llevó todo, Jesucristo García bajó de los cielos pidiendo amnistía, y todo pasó mientras que tú estabas en tu casa y nosotros en la hoguera. Fue una revolución musical por su frescura e innovación.

No obstante, la relación con la discográfica no fue la mejor, y Robe decidió cancelar el contrato e ir en busca de otra compañía. Así fue como en 1991, firmó con DRO y lanzó su segundo álbum, «Somos unos animales» (1991), que también vendió 50.000 copias, logrando de nuevo ser disco de oro, lo que le permitió ganar notoriedad y realizar giras por toda España. El grupo experimentó diversos cambios en su formación y estilo, transitando del punk al rock duro.

El trabajo fue un éxito absoluto que contó con la colaboración de Rosendo Mercado (Leño, Rosendo) Temas como «Mi corazón» o «Quemando Tus Recuerdos» envolvían la dimensión más emocional de la música de Extremoduro, uniendo metáforas intensas para describir un amor maltratado y desgastado por el amor y la vida, junto a una épica rockera que ha sido siempre su seña de identidad. En «La canción de los oficios», Robe profundiza en la denuncia de las desigualdades sociales:

«En mi casa no hay dinero me lo como con los dedos
Paso costo, tocho y bueno
Me persiguen los maderos.
En mi casa sí hay dinero
Traficando, barcos llenos
Soy muy listo, me administro
A tu costa, soy ministro».

El tema «Necesito droga y amor» explora crudamente la relación de la adicción y el anhelo emocional:

«No solo vivo del aire, necesito tu sudor
No solo vivo del aire, necesito tu alegría
No solo vivo del aire, de ponerme noche y día
No se lo cuentes a nadie, los camellos no me fían»

El camino estaba expedito para otro gran éxito: «Deltoya». El trabajo supuso la consolidación total de Extremoduro con 100.000 discos vendidos y primer disco de platino de la banda extremeña. «Ama, ama y ensancha el alma» con letra del poeta Manolo Chinato, amigo de Robe, se convirtió en un himno generacional:

«Quisiera que mi voz fuera tan fuerte
Que, a veces, retumbara las montañas
Y escucharais, las mentes social-adormecidas
Las palabras de amor de mi garganta
Hay que dejar el camino social alquitranado
Porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas
Hay que volar libre al Sol y al viento
Repartiendo el amor que tengas dentro»

«Deltoya» que contó con la colaboración de Ariel Rot (Tequila, Los Rodríguez) nos dejó éxitos como «Sol de Invierno»:

«Ella era la reina de las aves y yo era un miserable ratón
Ella iba volando por el cielo y yo le dije vamos al pilón
Ni ella era la reina de las aves ni yo le puse cara de ratón
Ni ella iba volando por el cielo ni me comió el corazón chup chup»

Un trabajo redondo lleno de canciones sensibles, estribillos demoledores y ritmos icónicos. Tras el éxito de «Deltoya» se produce la gran mutación de Extremoduro, tras instalarse Robe en Barcelona y la salida paulatina del resto de miembros originales. Tras una efímera colaboración con Selu (ex safonista de Reincidentes) que dió lugar a «La Pedrá», Robe se rodea de nuevos músicos, entre los que destaca Iñaki «Uoho» Antón, para el lanzamiento de su nuevo album, Agila. Uoho, proveniente de Platero y Tú, junto a Fito Cabrales, fue cooptado por Robe para su proyecto. Desde Agila, el guitarrista «Uoho» produjo varios trabajos de Extremoduro, creando con Robe una relación que ambos definieron como «familiar».

Extremoduro lanzó discos memorables: Agila (1996), Iros todos a tomar por culo (1997), Canciones prohibidas (1998), Yo, minoría absoluta (2002), La ley innata (2008), Material defectuoso (2011) y Para todos los públicos (2013). Sus álbumes han vendido millones de copias y han recibido numerosos premios y distinciones, incluyendo el Premio Ondas al mejor álbum de rock (1996), el Premio de la Música al mejor álbum de rock (1999). Robe recibió, además, la Medalla de Oro de Extremadura (2014) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2024) y declarado Hijo Predilecto de su ciudad natal, Plasencia (2025), donde se le dedica una avenida.

Robe sufrió en septiembre de 2024 un tromboembolismo pulmonar que le obligó a cancelar varios conciertos, falleciendo en la madrugada del 10 de diciembre en un hospital de Baracaldo.