Un millón y medio de personas vieron la entrevista a Manu Sánchez en «Lo de Évole»

Entrevista a Manu Sánchez en Lo de Évole I LaSexta

Éxito de público en la entrevista del humorista Manu Sánchez en Lo de Évole. El programa de La Sexta fue visto por 1.438.000 espectadores y alcanzó un 11,4% de cuota de pantalla. El humorista andaluz derrochó humor inteligente y conectó con un público que literalmente se partió de la risa.

El programa grabado originalmente en junio de 2025 en el Cartuja Center CITE de Sevilla ante unas 2.000 personas fue emitido en la noche del 28F, día oficial de Andalucía. Los beneficios de las entradas fueron destinadas a la lucha contra el cáncer. Precisamente esa enfermedad fue la gran protagonista de la noche, al contar el humorista andaluz detalles del cáncer que padece.

Manu Sánchez que hizo una alabanza al pago de impuestos y a la sanidad pública llegó a decir: «Soy incapaz de hacer la cuenta de lo que yo le he costado al sistema con mi tratamiento contra el cáncer en estos dos últimos años. Creo en el reparto de la riqueza».

El humorista también bromeó con la cataplexia de Jordi Évole: «La narcolepsia es una putada, el cáncer es otra cosita. Yo aquí charlando, el nota dormido y después, la fama, los andaluces. Esta es la foto de España: un montón de andaluces esperando que un catalán se despierte para seguir». La cataplexia es un trastorno neurológico que provoca una pérdida súbita del tono muscular, a menudo desencadenada por emociones intensas como la risa. Y Évole, como el resto de los 2000 asistentes, no paraba de reír, por lo que se desmayó en varias ocasiones.

Manu Sánchez reconoció disfrutar de una buena posición económica y de un yate en propiedad: «Tengo un yate. En Puerto Banú. Con dos cojones». «Yo trabajo mucho, pago el máximo de impuestos y con lo que me sobra me compro lo que me da la gana. Creo en un socialismo de yate y chalé», defendió.

Jordi Évole invitó al programa a varias figuras publicas, como al presidente andaluz, Juanma Moreno; a la vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero; y al sindicalista, Diego Cañamero. Al presentar al presidente andaluz se oyeron silbidos en la sala que fueron cortados por Évole: «»¡No, no, no! El pueblo es soberano, pero creo que a la gente a la que se le invita a un sitio y viene porque ha venido por mí, hay que dedicarle un aplauso, por favor». A lo que Manu Sánchez respondió: «Juanma, ha venido por mí, dice. No se lo tiene creído el nota» ganando la carcajada general del público. Évole reconduce: «Como esto es televisión, para que luego no se note que no está, ¿podríamos grabar algunas caras suyas? Ahora se gira usted a su derecha, se encuentra a Ayuso y se asusta» lo que termina también con las risas generalizadas del público.

Un dúo, en definitiva, que funcionó con una química perfecta en el escenario y que se llevó el aplauso del público y de la audiencia. El discurso político más comprometido también tuvo su hueco cuando Manu Sánchez desarrolló una de las reflexiones más profundas de la noche: «Se nos están ofreciendo muchas luchas que son transversales, que pueden ir en paralelo, que son compatibles: el ecologismo, el animalismo… Hay muchas luchas, y benditas sean todas. Pero creo que también se está desdibujando la lucha de clases y que hay que intentar tirar un poquito la manta hacia ella”, matizó.