
Tras un año de dimes y diretes, la coalición Por Andalucía se ha vuelto a presentar con sus seis partidos originales (IU Andalucía, Podemos Andalucía, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Verdes Equo, Alianza Verde) y la inclusión de un séptimo, Alternativa Republicana.
A las 13h. del viernes santo, el día que cumplía el plazo de inscripción de coaliciones, los representantes de los partidos registraban el reinicio de Por Andalucía. En las firmas figuraban Toni Valero por IU, Pablo Fernández por Podemos, Lara Hernández por Sumar, José Antonio Jiménez por Iniciativa, María del Mar González por Verdes Equo, Juatxu Uralde por Alianza Verde y José Luis Valcarce por Alternativa Republicana.
Objetivo: evitar tres listas
Tan sólo una hora antes, el Consejo Ciudadano Andaluz de Podemos aprobaba el acuerdo con 20 votos a favor y seis abstenciones. Ninguno de los consejeros votó en contra. El partido morado, pese a considerar injusto el acuerdo «pues no refleja su peso político» optó por la responsabilidad «para evitar tres papeletas a la izquierda del PSOE».
En una nota, los morados afirman que «Podemos ha decidido aceptar el acuerdo de coalición, pese a creer que no refleja el peso político de nuestra formación, al entender que hoy es más importante defender la sanidad y la vivienda antes que cualquier cálculo partidista».
Así Podemos encabezará la circunscripción de Jaén y los segundos puestos de Sevilla y Málaga. Un acuerdo alcanzado la misma mañana del viernes santo puesto que el día anterior tras doce horas de reunión no se alcanzó ningún acuerdo.
Los órganos de Podemos Andalucía han refrendado el acuerdo con Por Andalucía. El pueblo andaluz quería unidad de la izquierda y hoy es una realidad. Por mi parte, absoluta generosidad. La prioridad es pensar y hablar de lo que importa a la gente: sanidad, el empleo y la vivienda
— Juan Antonio Delgado (@JA_DelgadoRamos) April 3, 2026
El día más largo
A las 11 de la mañana del jueves 2 de abril comenzaba la reunión de la mesa de partidos de Por Andalucía y tras la obligada pausa del almuerzo y un par de recesos, ya cerca de las 11 de la noche se levantaba la reunión sin acuerdo alguno.
El tono cordial no impidió que los representantes de los partidos se mantuvieran firmes en sus propósitos iniciales: por parte de IU, incorporar a Podemos sin modificar excesivamente el camino recorrido, lo que implicaba una única cabecera por Jaén, circunscripción donde no se logró representación en la anterior legislatura; por parte de Podemos, una cabecera en una de las cinco provincias consideradas seguras: Sevilla, Málaga, Córdoba, Cádiz o Granada.
El toma y daca se eternizó durante horas. Y no hubo cambios de posición. Ninguna de las partes renunciaba a sus planteamientos y evitaban levantarse de la mesa para no responsabilizarse de la ruptura. Así las cosas, se llegó a un punto muerto donde la integración de Podemos en Por Andalucía seguía en el aire, quedando la decisión final en los órganos de dirección convocados de urgencia para la mañana del viernes 3 de abril.
«Alea, jacta est». A las 12,30 h del viernes 3 de abril la coalición se registraría con los partidos que acudieran. A las 12 del mediodía los morados decidían incorporarse y aparecieron en el registro. El milagro ocurrió. Fuera de esta coalición queda Adelante Andalucía, que parte en solitario y con buenas perspectivas electorales. Las encuestas indican que podrían doblar escaños e incluso obtener grupo parlamentario.
| Un largo año de desencuentros La pretensión de IU fue muy clara desde el principio: no iban a repetir la escena de las anteriores elecciones de 2022. En aquella ocasión, se apuró el plazo para lograr el acuerdo, y tan sólo dos minutos antes de la hora límite, se registró la coalición con cuatro partidos, dejando a Podemos y a Alianza Verde fuera de la misma porque faltaban las firmas de sus representantes legales. En consecuencia, en la primavera de 2025, IU movió ficha. Se le planteaba a Podemos una hoja de ruta para lograr un acuerdo electoral y un mecanismo de designación de la candidatura a la Presidencia de la Junta. Aunque nunca se sentaron oficialmente, se produjeron conversaciones informales que podrían haber derivado en un acuerdo. Extremo que ha confirmado el exparlamentario José Manuel Jurado en la red social Instagram: «En abril del año pasado tuvimos una suerte de preacuerdo», afirmó. Los contenidos de ese ‘preacuerdo’ nunca se hicieron públicos pero algunas fuentes de Podemos declaran que se situaba en las antípodas del ahora suscrito, con hasta tres cabeceras seguras para los morados e incluso la posibilidad de optar a la candidatura a la Presidencia de la Junta. El posible acuerdo no fructificó. La situación objetiva a nivel estatal no ayudaba. Se teorizaba la posibilidad de un adelanto electoral y la pelea por la conducción del espacio del cambio, tras la salida de Podemos del grupo parlamentario de Sumar, estaba muy latente. La percepción del adelanto electoral se agudizaba en pleno estallido del caso Koldo, aflorando grabaciones que dejaban en muy mal lugar a importantes figuras del PSOE, como Santos Cerdán y Ábalos. Lo cuál invitaba a pensar que el adelanto electoral se podría producir en el otoño. Además, existían, al menos teóricamente, dos líneas rojas que impedían el entendimiento: la pertenencia a un gobierno que entonces comerciaba con Israel en pleno genocidio y mantenía un abultado programa de rearme y la existencia de Sumar, catalogado desde Podemos como una operación política pensada para destruirlos. Llegado junio, IU no quiso esperar más a Podemos e inició la etapa de la multilateralidad, con el resto de actores, pactando una hoja de ruta común y legalizando ‘Por Andalucía’ como partido instrumental. Los morados se podrían incorporar cuando quisieran pero el tren ya estaba en marcha. Así se llegaba al verano con múltiples llamamientos públicos en prensa, reproches y críticas entre ambos partidos. El manifiesto por la unidad Paralelamente, desde hacía meses, se estaba tejiendo un manifiesto por la unidad impulsado por el Alcalde de Marinaleda y portavoz nacional de la CUT, Sergio Gómez, apoyado por figuras públicas como Pilar Távora, Fonsi Loaiza, Javier Aroca, Joaquín Urías, y sostenido en movimiento sociales, como el SAT (Óscar Reina, firmante número 5), Marea Blanca, Plataforma de Palestina, movimiento de solidaridad con el Sáhara,… El manifiesto fue presentado a muchos colectivos sociales en los meses de abril y mayo y en junio y julio a los partidos políticos. Su presentación pública el 5 de agosto en prensa (Líderes y referentes de las izquierdas andaluzas reclaman a los partidos unidad frente a Moreno) y redes sociales cogió desprevenidos a muchos actores. Las críticas al gobierno impidió que dirigentes principales de IU lo firmarán y las llamadas a la unidad en una sola papeleta también concitó el rechazo de Adelante que había decidido su camino en solitario. En cambio, muchos dirigentes secundarios y activistas de estos partidos, insertos en movimientos sociales la mayoría, firmaron el manifiesto. Muy diferente fue el caso de Podemos donde su órgano de dirección autorizó la firma individual del mismo y gran parte de su ejecutiva, incluida la secretaria general, Raquel Martínez, el diputado José Manuel Jurado y el sindicalista Diego Cañamero, lo suscribieron. En pocos días, más de 600 personas lo firmaron e incluso se llegó a realizar un encuentro en Marinaleda con participación de unas 150 personas. Fuentes de los firmantes reconocen que la reacción furibunda -con insultos y descalificaciones- en redes sociales por parte de la comunidad tuitera cortó de raíz «una condición de posibilidad que previsiblemente hubiera puesto en el centro del tablero político a Podemos como líder de la confluencia». Comienza la cuenta atrás Entrado el otoño se producen las primarias de IU para la designación de candidato a la Presidencia de la Junta. El 7 de octubre, IU Andalucía comunicaba que el líder del PCA, Ernesto Alba, era el único candidato en las primarias de IU Andalucía, con 263 avales, muy por encima de los 96 necesarios. Y el 21 de octubre, tras una fase presencial y otra online, el secretario andaluz del PCE, se proclamó candidato de IU a la presidencia de la Junta con un 91%. La cifra de votantes nunca se publicó. Aunque con el tiempo se ha dejado traslucir que participaron entre 1500 y 2000 personas en aquellas primarias. En noviembre le tocó el turno de primarias a Podemos. El 14 de noviembre, los morados comunicaban que Juan Antonio Delgado obtuvo 730 avales, 679 avales más que la siguiente candidata, Belén Mayoral Rejón, con tan sólo 51 avales. Y justo en la semana electoral, cuando las bases moradas debatían, saltaba la noticia de que la mesa de partidos de Por Andalucía designaba al coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, como candidato. Fue el 20 de noviembre. Además, se pactaron las cabeceras de todas las provincias, lo que dificultaría la incorporación posterior de Podemos. Pocos días después comenzaba la semana de votaciones en Podemos y el 29 de noviembre, se conocen los resultados: Delgado logró el 87,29% de los 3.573 votos emitidos cosechando 3.119 apoyos y recibiendo 454 votos en blanco. Elecciones en Extremadura El éxito electoral de Unidas por Extremadura con Irene de Miguel al frente pudo haber sido un revulsivo para que ambas organizaciones, IU y Podemos, se reencontraran de nuevo. No en vano, los morados señalaban el modelo extremeño como una opción exitosa que podría emularse en Andalucía. Los de IU respondían que Podemos tenía las puertas abiertas para incorporarse a Por Andalucía, si bien no podrían deshacer el camino recorrido hasta entonces. Las espadas seguían en alto, ahora la batalla era sobre los modelos de coalición: Por Andalucía, la coalición liderada por IU y otras fuerzas menores que llevaba meses de camino o un nuevo formato como Unidas por Andalucía, donde IU y Podemos en pie de igualdad, incorporarán al resto de actores. Tampoco en esta ocasión se acercaron posturas. Cada partido siguió su hoja de ruta, mientras que comenzaban las voces de alarma en la sociedad civil organizada. En el acto de presentación del documental de la Marea Blanca «Salud No Responde», el economista Juan Torres llamó públicamente a la unidad, levantando a un cine Cervantes abarrotado de gente que gritaba «Unidad, unidad». Elecciones en Aragón y Castilla León Tras el éxito de Extremadura, llegaron los fracasos de Aragón y Castilla León, donde IU-Sumar consiguió tan sólo un acta en la comunidad maña y ninguna por parte de Podemos. En Castilla León se repitió el desastre para ambas formaciones. Estos fracasos azuzaron a las respectivas direcciones a entenderse. Y el adelanto electoral de Moreno Bonilla hizo el resto, precipitando el reencuentro. |